- Crítica aparecida en el especial verano de la revista Qué leer (pag. 87):
Un hombre despierta de un sueño pesado en un entorno rural paradisíaco, entre parches de vegetación cerrada, hileras de mangos y el sonido no muy lejano de un riachuelo. La mala noticia es que cada una de las partes de su cuerpo le duele como si se acabara de poner en funcionamiento por vez primera, e ignora quién es y cómo... ha llegado hasta allí. Acuciado por la sed decide acercarse al arroyo, en el que sumerge los pies mientras se lleva puñados de agua helada a la boca y observa las diversas especias de peces que le rodean. Algo más allá, va a dar con un extraño personaje que lleva doce lunas subido a una roca... Tal es el planteamiento de la primera novela del alicantino Jesús Serrano Belmonte, una peculiar obra onírica y simbólica cuyo segundo capítulo obtuvo en 2007 el Premio Géminis del Ayuntamiento de Aspe. VERÓNICA MARTÍN